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domingo, 13 de septiembre de 2009

Pablo a Marcos

“Hasta los comportamientos más humanos
acaban por mecanizarse”

Le dijo el poeta al poeta.
Y entre ellos la muerte amordazada,
matriculados en versos equidistantes
a los suicidios se remitió uno
a la vida de otros se dedicó el otro
a ingerir en los armazones ajenos.

En esa entrevista surgieron meridianos,
escalas en las ocasiones y en los flexos.

En una casa junto al mar, llena de botellas vacías.
Pablo a Marcos, muerto a vivo,
se reconocieron en un tacto libre
Pablo a Marcos, en una memoria de abstracciones,
le dijo: “qué pena no tener un magnetofón”

Todo se ha escrito, tranquilo, Don Pablo, en la poesía botánica del
antropófago fuego que se sacudían a la limón,
en un sitio sin persecuciones, ahí se fueron.
De una podredumbre exquisita
A un resquicio silencioso,
Ahí cantaron juntos, muerto a vivo,
Ahí sentados, en una casa junto al mar.


Francisco José Lifante Martínez

lunes, 7 de septiembre de 2009

Homenaje


Entre los riscos cantábricos
las sombras se deslizaban,
buscando en sórdidos huecos
atisbos de fugaz calma.
La lumbre de las estrellas
era la única lámpara...
En la espesura del monte
lobos despiertos aullaban.
También aullaban silentes
los guardias con sus metrallas.
Los fugados dispersados
para proseguir la marcha
entre el fragor de la muerte
bramando de mata en mata.
La sangre de las montañas
se derramó como lava
dibujando entre las peñas
rojos regueros de escarcha.
Los cuerpos acribillados,
prueba de escarnio y de infamia,
resucitan en recuerdos
de indómita resonancia
en nombre de una justicia
por fieras avasallada.
Y las ideas se expanden
y crecen en las gargantas.
Y en los candiles del tiempo
brillan historias labradas
de una grandeza indeleble
en la memoria y ¡ el alma!
Los clamores y las voces
que silenció la metralla,
rugen como testimonios
de dignidad y esperanza.

Haydée

En homenaje a Marcos Ana y a mi padre: Román González que también luchó por la causa republicana .

sábado, 22 de agosto de 2009

Décimas al camarada Marcos Ana

I

Camarada Marcos Ana
tu pecado fue terrible,
tus ideas invencibles
y tu conciencia tan sana.
Tu bandera siempre grana
tu gesta tan relevante,
abnegado militante
del Partido Comunista
luchador antifranquista
de la justicia garante.

II

Preso ya desde tu infancia
a muerte fue tu condena
y rompiste las cadenas
con tesón, con elegancia.
Tus dotes de tolerancia
¡poeta comprometido!
por la lucha del partido
al que entregaste tu vida
generosa, compartida
veintitrés años seguidos.


Paco Cachano

jueves, 7 de mayo de 2009

miércoles, 18 de marzo de 2009

El Hombre de la Flor

(A Marcos Ana)

El Hombre de la Flor está cautivo.
Su cuerpo atropellado, medio-muerto;
pero la Flor le entrega su perfume
y es arrojado del lado de los vivos.


El Hombre de la Flor, muere y respira.
Allí en la Oscuridad, todo es más claro.
La Flor derrama pétalos Azules,
y Él construye una escalera viva.


El Hombre de la Flor mira la Luna,
y en su reflejo el mundo se refleja,
Todas las penas son la misma pena.
Todas las lunas son la misma Luna.


Ha muerto ya mil veces, destrozado.
La Flor inmaculada lo regresa.
por la Escalera de pétalos azules,
y cose con paciencia los pedazos.
El Hombre de la Flor tiene un secreto,
para seguir viviendo enamorado:
Resucita en palabras que están vivas.
Son pájaros de amor, que van volando.

Flavio Dalostto